El catálogo de Paradise no es un producto físico. Cada pack incluye actividades, alojamiento, extras, condiciones de reserva, calendarios y reglas de cancelación.
La web anterior ya convertía. Pero metía toda esa información en bloques densos, sin jerarquía clara y sin diferenciarse del resto del sector. El reto era doble: hacer entendibles fichas muy ricas y, al mismo tiempo, que la marca dejara de competir solo por precio.










